lunes, 15 de octubre de 2012

Mejillones en tomate ardiente

Continuando con la saga de recetas en el que el mejillón es el ingrediente principal hoy presento unos mejillones con tomate ardiente.
Son sencillos de hacer y no precisan mucha atención.
Comenzamos sofriendo un poco de cebolla en aceite de oliva virgen extra.

Cuando la cebolla comienza a ponerse rubia, 
añadimos un par de tomates sin piel troceados en dados y una guindilla seca. Vamos cociendo todo a fuego moderado hasta que el tomate casi se deshaga pero que siga teniendo textura, no se trata de hacer un puré de tomate. No ponemos sal ya que el jugo de los mejillones la aportará.
Cocemos los mejillones con un vasito de vino blanco, 
justo cuando los mejillones estén abiertos, pararemos la cocción.
Desposeemos a los mejillones de sus valva y los cuerpos los vamos añadiendo al tomate. Añadimos así mismo algo del jugo de la cocción y la pulpa de la guindilla la raspamos y quitamos la piel de la misma. 
Revolvemos, comprobamos la sal y cocemos todo junto por un par de minutos y listos para disfrutarlos.

6 comentarios:

Delicias Baruz dijo...

Una propuesta estupenda y muy sabrosa. Un abrazo, Clara.

María José Ballesta dijo...

Me encanta esta preparación de los mejillones

María dijo...

Te han quedado deliciosos, los mejillones me encantan y estos tuyos estan estupendos. Besicos

Apicius dijo...

Garcias a las tres por visitar mi cocina y dejar un comentario.
Saludos

banqueteria en santiago dijo...

mmmm q interesante receta me gusta!

Apicius dijo...

Gracias por la visita y comentario.
Saludos