miércoles, 25 de abril de 2007

Cocido casero, todo en uno

Este plato tiene tantas versiones como oficiantes. La presentación de hoy es sencilla y no quiere emular a los verdaderos cocidos, tanto si son madrileños como maragatos o de otras regiones.
Como he dicho es un preparado humilde, sin pretensiones pero a la vez suficiente para que sea plato único, para aquellos que no hacemos ya mucho ejercicio.
Empezamos poniendo a remojo en agua fría los garbanzos, a los cuales uniremos al día siguiente un trozo de zancarrón, 1 trozo de chorizo, 2 puerros, 2 zanahorias, 1 cebolla un trozo de pimiento verde, 1 pimiento choricero o una ñora, 3 dientes de ajo y un tomate.


 Ponemos todo menos los garbanzos en agua a cocer.
 Cuando rompe el hervor añadimos los garbanzos y dejamos que vaya cociendo poco a poco, espumamos al principio. Una vez que ya no vayamos a espumar más añadimos aceite de oliva virgen extra y salamos convenientemente.
 Una vez los garbanzos estén bien cocidos
 Sacamos todo del caldo y pasamos por un pasa purés a excepción de los garbanzos y la carne que la trocearemos y mantendremos estos ingredientes al calor de la lumbre para montar el plato.
 Las verduras, una vez pasadas por el pasa purés, las añadimos al caldo, así mismo añadimos fideos y cocemos hasta que la sopa esté a punto.
 Una ración de sopa
 Emplatamos los garbanzos acompañados por carne, unos discos de chorizo, berza (col) cocida, unas patatas fritas y un cordón de salsa de tomate. Ha este emplatado se le suele llamar Ropa vieja en algunos sitios.

3 comentarios:

Carlos Dube dijo...

Bueno, este es un claro ejemplo de que lo sencillo y tradicional sigue deleitando a cualquiera. Me gusta el detalle de la presentación con la carne trinchada, algo de tomate frito y unas patatas de guarnición tipo souffles que sin quererlo consiguen divertir a pequeñajos y adultos. Será sólo casual, pero me parece interesante. Por último me atrevería a decir que al plato sólo le faltarían unas jugosas guindillas vascas que nos hicieran llorar aún más de emoción al hicarle el diente a este sabroso y nutritivo puchero. Felicito apuestas como estas por lo sencillo y saludable de las mismas. Le recuerdo que le seguimos y le leemos mucha gente. Bravo Apicius.

Apicius dijo...

Hola Carlos:
Gracias por seguir leyéndome.
La verdad que con los garbanzos nunca como guindillas, estas están ineludiblemente cuando tomo alubias o lentejas.
Saludos

Carlos Dube dijo...

Es decir las come Vd. con legumbre con caldo. Yo la verdad es que las como a todas horas, así que no puedo ser muy objetivo. Quizás las relaciono con las comidas a la postre pesadas, sin decirle cuáles. Aunque como ya se sabe "para gustos...". Un placer. Saludos.